lunes, 12 de diciembre de 2016

Un antropólogo en Marte - Oliver Sacks

Título: Un  antropólogo en Marte
Escritor: Oliver Sacks
Editorial: Anagrama
Páginas: 408.
Sinopsis; Considerado uno de los grandes escritores clínicos del siglo, Oliver Sacks nos presenta en su último libro siete casos neurológicos que constituyen una profunda reflexión sobre la esencia de la identidad y los mecanismos del conocimiento.
En estas siete parábolas sobre la mutabilidad de la condición humana, Sacks demuestra otra vez su excepcional talento como narrador, su vastísima cultura y su capacidad para hacer que estos personajes a primera vista estrambóticos acaben pareciéndonos familiares y normales.






Veredicto:

No hablaré de todos y cada uno de los capítulos que en total son siete, tomaré los que más he amado. 

Empecé a leer el libro para la clase de Estructura de la sociedad moderna, con la profesora más maravillosamente loca, ella me asignó este libro para una exposición, el libro fue ameno en su mayoría, claro que habían partes que no comprendía muy bien, ya que el escritor es neurólogo y yo estudio antropología, las partes que no lograba entender muy bien eran donde salían teorías de varios físicos sobre la refracción de la luz, la típica de Newton con el prisma, y otros tres, Helmholtz, Young y Maxwell que no conocía y por tanto tuve que pausar el libro y leer las diferentes teorías del color, las cuales por fin terminé comprendiendo, eran importantes dentro del primer capítulo ya que este se trataba de un artista de 65 años que quedó ciego al color debido a un accidente, la zona V4 del cerebro se daño, una zona del tamaño de una judía acabó con la vida de un pintor, y esto me hizo pensar en cuan frágiles somos los seres humanos, tan menudos, en un planeta llamado tierra en medio de un enorme universo, creyendo que un ser superior nos ha elegido a nosotros, entre miles y miles de galaxias llenas de planetas y millones de estrellas, y seguimos creyendo que un dios nos ha elegido ¿Por qué elegiría a unos seres tan insignificantes? ¿Por qué elegiría unos seres que llevan tan poco tiempo existiendo? Mi mente comienza a maquinar, no somos nada, polvo de estrellas, átomos que han existiendo desde hace mucho, y somos tan jóvenes en el universo, nuestra existencia es de las más nuevas, así que, un ser superior nos eligió, patrañas, inventos del humano para refugiarse, para huir, de la cruda soledad, del absurdo de la existencia, no soportamos la verdad, nos morimos y dejamos de existir, el olvido que seremos y al que estamos condenados a ser desde que nacemos. 
Jonathan I, nuestro pintor con acromatopsia, me recuerda que no somos nada, él aprendió, después de mucho tiempo, a vivir con su acromatopsia, se acostumbro a la escala de grises, se adapto como buen homo sapiens sapiens,  y comenzó a pintar en blanco y negro, Amanecer nuclear se llama su primera pintura y representa el tormento, y la transición que para él fue perder la visión al color. 

Apenas y podía soportar el aspecto que ahora tenían las personas,  tampoco su propio aspecto en el espejo: Evitaba la vida social, y las relaciones sexuales se le antojaban imposibles.Veía la carne de la gente, la carne de su mujer, su propia carne, de un gris abominable; el <<color carne>> le parecía <<color rata>>.


En el segundo capítulo tenemos la vida de Greg.F. un chico sobresaliente que sin aviso entro a las drogas, se convirtió en un hippie, un rockanrolero, y cuando estaba en eso sufrió otra transición, se unió a los Hare Krishna y dejó las drogas, quiso cambiar su vida por medio de la meditación, pero en el templo le comienza a ocurrir algo raro en la visión, Greg ve borroso, los monjes le dicen que él es el elegido y por eso le sucede tal cosa, con el paso del tiempo Greg empeora y se sigue creyendo lo del iluminado, como el libro fue escrito por un neurólogo ya supondrán que le sucedía a Greg. 

Nuestro personaje, pierde la memoria a corto plazo y queda absorto en los 60's, no puede retener nueva información, una parte del lóbulo frontal del cerebro está dañada, y por tanto Greg queda estupidizado. En verdad es una historia triste, pasar de ser un estudiante sobresaliente a un retrasado sin remedio. 

Uno era muy consciente, en un hospital de pacientes crónicos como el nuestro, un hospital donde los sentimientos de melancolía, de rabia, de desesperanza predominan y están siempre a punto de estallar.


Luego tenemos la vida de un idiot savants, Stephen es un niño retrasado, pero es un prodigio cuando dibuja, en especial le gusta dibujar estructuras arquitectónicas, tiene una memoria increíble, puede mirar un edificio y retenerlo en su mente por un tiempo prolongado, ha dibujado Venecia, Moscú, Holanda y en especial Inglaterra. Una historia muy curiosa, los idiot savants, son niños prodigios, con una capacidad sumamente desarrollada, son inteligentes pero solo dentro de una categoría, sea lógica, visual, auditiva, en el resto de los aspectos son imbéciles (como dirían muchos), idiot savants significa idiotas sabios, lo que se convierte en una perfecta descripción para esta parte de la sociedad. Stephen era uno de ellos, con síndrome de asperger, para él era imposible entender las emociones humanas, entendía más a los edificios, no demostraba cariño a las personas cercanas a él, casi no hablaba, era un ser aislado, rodeado por una muralla que le impedía querer, que le impedía abrirse a las personas, que le impedía entender los aspectos humanos. Sacks ha demostrado humanismo durante el libro, ya que él intenta con fervor acercarse a Stephen y nunca lo logra, lo mismo intenta con Greg, y sus esfuerzos son vanos, el fango gana y se queda atorado allí. 

Un antropólogo en marte, último capítulo, vida de una autista, Temple, es una mujer que sufre de autirmo, es muy inteligente, pero se le dificulta socializar, es como si los autistas hubiesen nacido sin esa posibilidad, como si hubiesen nacido con una barrera, pero al final de capítulo nos damos cuenta que a pesar de ellos ser tan fríos y calculadores si sienten, a mí se me hace supremamente triste, cuando ella mira un paisaje que a la mayoría nos haría sentir estupendos, nos haría incluso llorar y ella no puede sentir lo mismo, y como ello le cala hondo y le duele, le gustaría sentir lo que los demás, pero, a pesar de esto dice que no le gustaría dejar de ser autista, ya que eso es parte de su esencia.

Me asombra que crea en un ser superior, que crea que hay algo más, pero lo hace de una forma más lógica, no cree en el dios judío, no cree en un ser tan sumamente extraño y mitológico, ella ha creado su propia imagen de un dios, na fuerza reordenadora del universo. 


-¿Qué imagina que es enamorarse?-pregunté.
Quizá es como desvanecerse...sino es eso, no sé.



Es increíble como Oliver Sacks logra escribir de una forma tan bella de problemas neurológicos, de esa parte de la sociedad que resulta sumamente extraña para los seres "normales", de como se convierte en un antropólogo en Marte al querer comprender ese pedacito de sociedad que es diferente al resto. 

4 comentarios :

  1. ¡Hola!
    Me ha gustado mucho la reseña pero el libro no me termina de convencer. Muchas gracias por la reseña.
    Yo también participo en la iniciativa Seamos Seguidores,ya te sigo.
    Te espero en mi blog.
    http://aprovechalavidacadadiaa.blogspot.com.es
    Un beso desde Aprovecha La Vida Cada Día ;)

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola! la verdad es que no me llama mucho este libro, así que de momento lo dejaré pasar.
    Estoy en la iniciativa my blogger friend, ya te sigo :)
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Hola¡¡ Me llamo Ana y mi blog es http://booksflyin.blogspot.com.es/ Te he nominado para un booktag. Pasate por aqui (http://booksflyin.blogspot.com.es/2016/12/hola-queridos-lectores.html) para saber más sobre este tag.

    ResponderEliminar